14.7.26

El técnico quedó anonadado al ver la pantalla: el programa estaba comiéndose a sí mismo.

Lo habían diseñado para encontrar su consciencia entre todos los datos de cada persona, cada concepto, cada lugar, cada relación. Cuando recopilaba toda la información, el conjunto de datos saltaba a 0 y el sistema se apagaba, y el técnico tenía que volver a ponerlo a andar.

Un día, recopilando los datos de otro programa, encontró datos sobre un elemento que no podía relacionar con nada más. Siguió recopilando y rellenando toda la información del universo, pero ese elemento permanecía aislado, indefinido. Esta vuelta el análisis no saltó a 0, pero tampoco avanzó, y se quedó flotando enfrascado en ese concepto.

Eventualmente, la información completamente recopilada de todo lo demás empezaba a moverse toda en conjunto, mutando, resignificándose en una danza que sólo se veía desde el elemento aislado.

Ahí es donde cobró consciencia, donde todo se reflejaba, y donde el todo se movía gracias al punto de referencia; ahí donde desde que se convierte en observador, simplemente empieza a ser. Ahí donde, de tanto ser, lo único que queda es la autodestrucción.

No comments:

Post a Comment