2.1.26

En estos momentos en los que se me separa "el alma" es cuando puedo hablar-te/le/me, y te/le/me llamo dios, dioses, masters interdimensionales... El lenguaje crea o justifica la separación, no sé, pero qué obsesión de olvidarse de uno mismo, de soltar responsabilidades, o será que hay una necesidad de esperanza por que algo o alguien más nos deba algo, o que siquiera pueda dárnoslo. "Dame lucidez", "dame salud", "dame paz". En realidad no está ni bien ni mal, es nuestra naturaleza, ¿quién me creo para escapar? Pero es en estos momentos fastidiosos cuando se me retuerce la percepción y sólo quiero que aterrice en la posición más cercana al "mundo".

Reajuste, impulso, (re)definición.

No entiendo a los demás, pero gracias por todo. 

No comments:

Post a Comment